14 de febrero de 2016

CondoMundoUSA les desea un Feliz Día de los Enamorados a todos sus lectores!


Existen diferentes relatos sobre el Día de Los Enamorados o, Día de San Valentín. Todos encierran una medida de misterio mezclada con la verdad, dándonos razón para imaginar, celebrar y continuar la leyenda.  Después de todo, realmente no tiene que ser cien por ciento realidad.  A este relato en particular le acreditamos un 80% realidad y un 20% romanticismo!

En el tercer siglo, El Imperio Romano enfrentaba una guerra muy fuerte que amenazaba derrumbar a Roma.  El Emperador Claudios III, declaró el matrimonio contra la ley. La razón de dicha declaración, fue, que se consideraba que los soldados solteros eran más eficientes en las batallas y mucho más valientes que los soldados casados.  La prioridad de la mente de un soldado soltero era simplemente defender el terreno del emperador.  (O por lo menos así pensaba el emperador).

El Sacerdote Valentín, consideró esta ley absurda, por muchas razones… incluyendo el sencillo hecho que un soldado soltero puede abandonar su puesto y vivir en cualquier lugar, mientras que uno casado, tiene la responsabilidad de una familia que lo espera y depende de él para la libertad de su pueblo y bienestar de la familia.  El Sacerdote Valentín comenzó a casar a las parejas a escondidas del emperador, y por supuesto en contra de la ley Romana.   Por esa razón, fue conocido como el Santo de los Enamorados.  Dice la leyenda que Valentín escribió una nota a una joven dama cuya identidad nunca se conoció. La nota fue firmada “de tu Valentín”. 

Quizás ese fue el comienzo de las tarjetas de amor.  Existen otras historias y también variantes de esta misma historia.  Pero realmente no se ha definido a ciencia cierta cuál es la verdadera historia del Día de San Valentín o Día de los Enamorados.  En el año 469, El Papa Gelasios declaró el Febrero 14 como día oficial de honrar a San Valentín.   Por eso sabemos que en efecto San Valentín vivió e hizo algo muy importante para ser canonizado como Santo.  Claro, el chocolate, champán y por supuesto las rosas, son costumbres que nacieron y crecieron de este comienzo romántico.

Martica y Marilyn


10 de febrero de 2016

La Ley Federal de Vivienda Equitativa




La Ley Federal de Vivienda Equitativa prohíbe la discriminación por motivos de raza, color, religión, género, discapacidad, estado familiar u origen nacional. Varios Estados tienen sus propia Ley de Vivienda Equitativa.  Por ejemplo, la Ley Contra Discriminación de la Edad y Estado Civil se puede encontrar en el Capítulo 760 de los Estatutos de la Florida. ¿Entonces, como es posible que hayan comunidades que pueden legalmente prohibir que niños menores de 18 años de edad vivan en ellas? Muy simple, todas las leyes tienen sus excepciones y la Ley de Vivienda Equitativa también la tiene.  La Ley de “Vivienda para Personas Mayores” (Housing for Older Persons Act)  es una excepción que permite a las comunidades funcionar como viviendas para personas de “55 ó más años de edad”. 
        
Para acogerse a esta exención, la comunidad tiene que cumplir con todos y cada uno de los requisitos siguientes:
1. Por lo menos el 80% de las unidades ocupadas tienen que tener un mínimo de un ocupante de 55 o más años de edad;
2. El proveedor de la vivienda (la “asociación” de la comunidad) tiene que publicar y adherirse a las políticas y procedimientos que demuestren la intención de la asociación de operar como una vivienda para personas de 55 o más años de edad; y,
3. La asociación, mediante encuestas y declaraciones juradas, tiene que verificar la edad de los residentes de la comunidad cada dos años.


¿Y qué se puede hacer con el otro 20%?  Muy simple, al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los EE.UU. (“U.S. Department of Housing and Urban Development – HUD”)  no le importa cómo la comunidad aplica el otro 20% (“colchón”).  No hay nada en la ley que prohíba que el 20% de las unidades estén ocupadas por personas menores de 18 años de edad (legalmente no pueden segregar a dichas familias en una sección, edificio o parte de un edificio determinado).


 



3 de febrero de 2016

Arbitraje -- Recuperando Honorarios Legales

Simplemente porque usted haya ‘ganado’ el arbitraje, no significa que tiene derecho a recibir 100% del dinero que gastó para llegar y participar en el arbitraje.  Son muchas las cosas que los árbitros toman en consideración a la hora de entregar los honorarios y costos.

La ley 718.1255(4)(k) de la Florida, provee que “la parte que prevalece en un proceso de arbitraje será entregada los costos del arbitraje y honorarios razonables de abogado, en una cantidad determinada por el árbitro.”  Por lo tanto, el árbitro primero debe determinar “cuál” es el partido que prevalece.    El partido que prevalece es el que gana sobre un asunto significativo en el caso y obtiene algún beneficio del caso presentado para arbitraje.    Es importante aclarar que no se requiere ganar en cada punto, sino en los puntos significativos.   Algunos casos de arbitraje contienen más de un punto significativo y diferentes partidos pueden ganar en distintos puntos de un caso.   En esos casos, el árbitro pudiera fácilmente declarar que quien presentó el caso ganó en el punto #1, mientras que el partido que responde ganó en el punto #2, y entonces asignar entrega de honorarios de acuerdo a su determinación.

Después de determinar quién prevalece, el árbitro verá si el partido que prevalece declaró de manera afirmativa su derecho a honorarios antes de entrar la orden final.  Si no, entonces el árbitro no hace más análisis y la petición de entrega de honorarios será rechazada.  Pero si fue declarado afirmativamente, entonces el árbitro determinará el tiempo (número de horas) que fueron razonablemente usadas en el caso.   Al hacerlo, el árbitro tiende solamente a mirar las horas implementadas en arbitraje.   En otras palabras, muy pocas actividades (negociaciones, conversaciones con abogados, investigaciones legales etc.,) serán consideradas.   ¿Qué queda dentro de  la categoría “muy pocas”?   Realmente solo una cosa – el aviso de pre-arbitraje y oportunidad de sanar exigidos por la ley.

El árbitro entonces verá el tiempo invertido desde la presentación de la petición y determinará qué trabajo fue necesario o permitido por el código (“Florida Administrative Code”), y cuál no es permitido, y determinará qué se entregará o recupera en el caso.


Una vez que el árbitro determine las horas razonables invertidas en el arbitraje, no está obligado a la cantidad que los abogados cobran por hora.  El árbitro puede usar otro honorario razonable, basado en la naturaleza del caso, y de otros casos similares.